Modifica comportamientos actuando sobre las consecuencias

Para reforzar un comportamiento deseado podemos utilizar la técnica del pastor, tal como la describí en el siguiente enlace.

Cuando necesitamos cambiar un comportamiento no deseado que requiere un cambio a corto plazo, y, ni el refuerzo positivo ni las palabras (feedback negativo) han conseguido los resultados deseados, podemos actuar sobre las consecuencias que tiene para esa persona mantener ese comportamiento.

En el siguiente relato tenemos un ejemplo de cambio de comportamiento:

Cuentan que un ganadero había adquirido un semental magnífico para mejorar su rebaño. Lo soltó en una verde y fresca pradera de su propiedad y le dijo que podía comer tanta hierba como quisiera pero sin salirse de los límites de la propiedad. El astado le respondió con un mugido profundo y sostenido que fue interpretado como de aquiescencia. Sin embargo, un enfurecido vecino hizo saber más tarde al propietario que el animal se había pasado la mañana comiendo la hierba de su pradera. Una nueva advertencia al astado, esta vez más firme, fue contestada con similar mugido. A la mañana siguiente, el enfado del vecino era de tal calibre que ya amenazaba con llevar el asunto a mayores. Tras las disculpas de rigor, el compungido propietario optó por alambrar el perímetro de su finca con hilo electrificado. Cuando el semental tropezó con el cable y recibió la primera descarga, aprendió para siempre la lección que las buenas palabras no fueron capaces de enseñarle.

Actuar sobre las consecuencias de no cambiar el comportamiento fue suficiente para conseguir el resultado deseado.

Una reflexión:

Dado el grado de evolución que hemos conseguido en nuestra especie y algunas de sus nefastas consecuencias para el medio ambiente, ¿puede sorprender que la Naturaleza haya optado por electrificar la finca?

Amplía información sobre dirección y liderazgo en este enlace.