Desarrolla tus habilidades mejorando tus puntos fuertes

Lo que haces bien, hazlo mejor y

lo que haces mal, no lo hagas.

En nuestro desarrollo profesional tendemos a centrarnos en mejorar nuestros puntos débiles, lo cual está muy bien para incrementar nuestra efectividad haciendo las cosas “menos mal”. Otra área de mejora la encontramos en las cosas que hacemos bien (nuestros puntos fuertes) porque, seguramente, son las que nos gustan hacer y hacemos con más frecuencia, por tanto, si también mejoramos lo que hacemos bien vamos a mejorar nuestra efectividad haciendo las cosas “incluso mejor”: lograr más con menos.

El deporte de élite es un buen ejemplo donde se aplica la mejora, también, de los puntos fuertes para lograr la superación y ser el mejor.

Nuestra carrera profesional debe basarse en aquello que hacemos bien, en nuestros puntos fuertes, por tanto, es importante mejorarlos para ser más atractivos a las empresas y poder desarrollar nuestra vida laboral. Otro aspecto a tener en cuenta es el tiempo de colaboración con la empresa. El puesto de trabajo vitalicio ha desaparecido salvo en algunos organismos, y probablemente tiene fecha de caducidad. Como consecuencia debemos ser conscientes de que:

mi desarrollo profesional es responsabilidad mía.

La empresa donde estoy trabajando actualmente tiene la posibilidad de facilitar mi aprendizaje en su propio beneficio y en el mío propio. Los conocimientos los adquiero yo y los utilizo en el puesto de trabajo que ocupo.

Identifica oportunidades de desarrollo profesional

Evalúa tu rendimiento de los últimos años y agrupa tus resultados en estas 3 categorías y toma las decisiones oportunas:

  1. lo que haces bien: hazlo mejor
  2. lo que haces regular; hazlo bien
  3. lo que haces mal: no lo hagas

Una vez que nos conocemos y sabemos qué mejorar, el siguiente paso es identificar cómo aprendemos. Prefiero: ¿el aprendizaje individual o en equipo?; ¿descubrir o copiar?; ¿hablar escuchar?; ¿leer o escribir?; ¿hacer o mirar?… Es importante adecuar nuestros estilos preferentes de aprendizaje a las iniciativas de mejora.

Mi carrera profesional debe estar alineada con mis valores. Por tanto, al planificar mis áreas de mejora es imprescindible que aquello que voy a mejorar sea compatible con mis valores.

Las carreras exitosas no se “planifican”, es cuestión de estar preparados y aprovechar las oportunidades que nos ofrecen nuestros puntos fuertes.

Qué puedo hacer para estar preparado:

  • Conócete: reflexiona sobre cuáles son tus valores, qué te gustaría hacer y qué puedes hacer (qué me va a suponer conseguir lo que quiero hacer).
  • Marca tus metas:  una vez que has alineado lo que te gustaría hacer con lo que puedes hacer marca objetivos a corto (meses), medio (1-2 años) y largo plazo.
  • Identifica tus puntos fuertes, débiles, oportunidades y amenazas:  qué hago bien, para hacerlo mejor; qué debo mejorar; qué oportunidades me ofrece el mercado; qué riesgos voy a asumir ni no hago nada.
  • Define tu plan de acción: qué voy a hacer y cuándo.
  • Revisa y adapta el plan de acción: estamos en un mundo que cambia rápidamente. Incorpora a tu plan las oportunidades que los cambios te ofrecen. También debes de tomar acciones correctivas si no estás logrando los resultados esperados.

Recuerda: yo soy el responsable de mi desarrollo profesional.

Amplía información sobre el proceso de revisión de desempeño y sobre habilidades profesionales