“Hacer”: una responsabilidad compartida entre cada uno de nosotros

La frase “necesitamos más artistas y menos críticos” la pronunció Mariano Blasco (94 años, estupendamente llevados) en el II Congreso J.A. Labordeta celebrado en Zaragoza los días 26, 27 y 28 de octubre del 2017.

Ser artistas (hacer) es una responsabilidad y una obligación de todos nosotros. Debemos ser críticos (decir) pero no quedarnos solamente en expresar nuestra opinión. Si queremos mejorar la comunidad de vecinos, el pueblo, la empresa… debemos actuar, ser artistas, empezando por nosotros mismos. La gran ventaja de empezar por nosotros es que no requiere pedir permiso a nadie, está en nuestra área de responsabilidad: queremos hacerlo, podemos hacerlo y lo hacemos.

En la empresa, podemos llegar a escuchar la frase “no es mi responsabilidad”. Desgraciadamente, si la empresa obtiene malos resultados, las consecuencias las sufrimos, de una forma u otra, todos los empleados.

En este vídeo vamos a reconocer una situación en la que “no es mi responsabilidad” y las consecuencias de esta actitud.

Una práctica que evita la actitud de “esto no es mi problema” es implantar la responsabilidad compartida en los equipos de trabajo. De esta forma, las consecuencias positivas (méritos) y las consecuencias negativas (fracasos) son para todas las personas que componen el equipo.

La responsabilidad compartida establece un estilo de trabajo en el que todos los miembros del equipo se sienten tan responsables como el líder de los resultados del equipo. Es un elemento clave de un equipo de alto rendimiento porque facilita el trabajo en equipo y el logro de los objetivos establecidos y acordados.

Cómo fomentar la responsabilidad compartida

El método más sencillo para fomentar en tu equipo de trabajo la responsabilidad compartida es reconocer y recompensar a cada persona del equipo por su contribución individual y por los resultados del equipo.

Ej.: un equipo de 4 personas (A, B, C y D) deben plantar césped en un jardín de 500 metros durante 8 horas de trabajo. Distribuyo la zona a plantar entre cada trabajador según su experiencia y acuerdo la remuneración individual. Además, asigno un importe adicional condicionado a que todo el jardín esté completamente plantado de césped en las 8 horas previstas. Al final de la jornada, reviso la parcela de cada trabajador y si está completada le pago su cantidad acordada. Si además, todo el jardín está completado le pago el importe adicional asociado a esta condición. Si no se cumple esta condición, ninguno de los trabajadores percibe el importe adicional.

En la entrada reforzar comportamientos deseados es fácil vas a encontrar alguna técnica complementaria.

Más información sobre dirección y liderazgo y sobre trabajo en equipo.