Motiva a tus empleados mediante la comunicación y su involucración

“dímelo y lo olvidaré; muéstramelo y lo puedo recordar; involúcrame y lo entenderé”. Proverbio chino.

En los últimos años la participación de los empleados se ha centrado, principalmente, en la toma de decisiones y la resolución de problemas. El liderazgo situacional ha contribuido positivamente a este enfoque.

Una evolución de esta práctica es conectar con los empleados e involucrarles: escuchando más, preguntando más y diciendo menos. Para ello podemos definir 3 áreas de la comunicación que van a facilitar mejorar la comunicación con los empleados:

El líder se involucra:

  • practicando la escucha activa y el diálogo constructivo
  • acordar normas para desarrollar protocolos de comunicación eficaces.
  • accesibilidad: establecer actividades, formatos y medios para potenciar la participación y la involucración.

Incorporar el proceso de involucración en la cultura de la empresa

Este proceso incluye las siguientes tareas:

  • desarrollar debates constructivos
  • mantener conversaciones emocionalmente inteligentes
  • la comunicación se realiza en el momento, lugar y medio adecuado
  • crear un plan de comunicación en la empresa
  • compartir los objetivos de la organización con los empleados
  • Hablar con los empleados para alinear sus objetivos y los resultados de su trabajo con los objetivos de la organización

El enfoque es un proceso no una meta o evento:

  • Implica un compromiso hacia la mejora continua en la comunicación, la involucración de los empleados y la alineación de sus resultados con los objetivos de la organización.
  • Establece un sistema de monitorización para identificar el progreso de los resultados y planes de acción orientados a la mejora y a la consecución de resultados alineados con los objetivos de la empresa

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