Toma de decisiones: intuición y proceso

La toma de decisiones es una constante en nuestra vida. Tomar una dirección u otra nos va a llevar al destino deseado o conducirnos a un derrotero.

Hay muchos tipos de decisiones, en esta entrada vamos a desarrollar el caso en el que conocemos algunos datos y circunstancias sobre la decisión a tomar.

Imaginemos a una persona delante de 2 montones de cartas. Uno de ellos, situado a la derecha de la persona contiene 20 cartas: 10 rojas y 10 azules. A su izquierda hay otro montón con otras 20 cartas pero el número de cartas rojas y azules es desconocido.

Con estas condiciones, se le pide al jugador (conoce las características de cada montón) que coja 1 carta de cada uno de los montones (izquierda y derecha), sin verlas. Después, debe señalar una de las 2 cartas y decir un color (rojo o azul) para la carta elegida. Si el color indicado coincide con el color de la carta, el jugador gana 100 euros.

Pregunta: ¿sobre qué carta crees que el jugador va a apostar: la del montón de la derecha o de la izquierda?

La mayoría de nosotros, vamos a elegir la carta del montón de la derecha. ¿Por qué? porque pensamos que con las cartas del montón de la derecha tenemos más probabilidad de ganar puesto que conocemos la proporción de cartas rojas y azules (50%). ¿Estás de acuerdo y hubieras hecho lo mismo?

Vamos a la lógica de este juego: en pura lógica es lo mismo coger del montón de la derecha que de la izquierda dado que, una vez seleccionada la carta, la probabilidad de que sea roja o azul es la misma: 50%.

A pesar de esta lógica aplastante, muchas personas nos vemos “empujados” a coger la carta del montón de la derecha porque, al conocer las probabilidades, hay un disparador emocional que nos lleva a esta decisión.

Conclusión: en estas situaciones (conocemos bien las circunstancias) podemos dejarnos guiar por la intuición pero debemos pasar la decisión por el filtro de la lógica. En matemáticas, diríamos “hacer la prueba del 9”.

Proceso de toma de decisiones

1- definir ¿qué queremos conseguir? ¿cuál es nuestro objetivo? ¿adónde queremos llegar? Ej.: organizar un cumpleaños.

2- criterios para tomar la decisión: qué es importante y debe cumplir la opción elegida como decisión. Ej.: presupuesto disponible, distancia máxima, número de invitados…

3- identificar opciones: para tomar una buena decisión, es importante, tener varias opciones para elegir la mejor (la que más o mejor cumpla los criterios anteriores). Ej.: casa, restaurante, centro de ocio, fin de semana, actividad deportiva…

4- evaluar las opciones para decidir la mejor. Tenemos a nuestra disposición una extensa variedad de técnicas para ello, desde las más científicas (tablas de decisiones, comparación de pares, análisis de fuerzas…) a las más sencillas (evaluar pros y contras de cada opción y decidir). Ej.: si un criterio es no gastar más de 20 euros por invitados ya tenemos descartadas algunas opciones.

Amplía información sobre la intuición en la toma de decisiones.

El juego de las 10 cartas rojas y azules lo puedes utilizar en reuniones de amigos y comprobar qué ocurre. Puede ser divertido su ejecución (con alguna variante: ¿100 euros?) y curiosa la reacción de las personas cuando desvelamos que la probabilidad de acertar el color es siempre del 50%.