Ayer por mí, hoy por tí

He estado comiendo con mi padre, el octogenario que me comentó la técnica del pastor, una técnica muy sencilla, sin coste alguno y que demuestra que es fácil reforzar comportamientos deseados.

Estas pocas horas que he estado con él me han recordado la gran lección que podemos aprender con este vídeo, los que tenemos cerca de nosotros a personas mayores que, de vez en cuando, son “insistentes”.

 

Tal como queda bien evidente en este vídeo: ayer por mí, hoy por tí.